BIENVENIDOS

Quiero hacer un homenaje al primer Gobernador de esta ínsula llamada Barataria: D. Sancho Panza. Por lo tanto, con su debido permiso y siguiendo sus pasos voy convertirme en el segundo Gobernador de esta ínsula e intentar convertirla en un reducto de cultura, algo que hoy en día escasea. Así que todos aquellos que esteis interesados en visitar este lugar: SED BIENVENIDOS.
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domingo, 12 de marzo de 2023

HISTORIA DE LA FRASE "CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO"

 El otro día leyendo un artículo de opinión sobre Hispanoamérica y la articulista, Marina Mayoral, finalizó el artículo con la expresión: "¡Pero coa política topamos, Sancho!", variante de la expresión: "Con la Iglesia hemos topado". Así que decidí indagar sobre una frase tan extendida como esta e introducirla dentro de nuestra "Sala de las frases"

Dicha frase hace alusión a cuando la Iglesia se interpone en el camino de un objetivo que se busca. En muchísimas ocasiones he leído que la primera vez que se utilizó dicha frase fue en el Quijote. Pero esto no es del todo cierto, ya que en dicha obra la frase que aparece es: "Con la iglesia hemos dado":

"Guió Don Quijote, y habiendo andado como doscientos pasos, dio con el bulto que hacía la sombra, y vio una gran torre, y luego conoció que el tal edificio no era alcázar, sino la iglesia principal del pueblo. Y dijo:

- Con la iglesia hemos dado, Sancho"

Por lo tanto vemos que en vez de "hemos topado", se dice que "hemos dado" y que iglesia no aparece en mayúscula, sino en minúscula, haciendo referencia que en su camino se han encontrado con un edificio que es una iglesia, cambiando el significado total de la frase que estamos analizando. No habla de la institución eclesiástica, sino de un edificio.

Por lo tanto, esta expresión en un momento determinado cambió los verbos y la iglesia apareció con mayúscula, quedando como la conocemos hoy. Sí podemos saber que ya en el siglo XIX, en una revista quincenal que se publicó durante el siglo XIX y que se llamaba "La América: crónica hispano-americana" se dice:

"La Rusia nos parece haber tomado mejor camino para sus propósitos, como se deja ver por la conducta resuelta y enérgica de los prelados de la iglesia griega cismática, en los Principados la dominante, y de la cual, no lo olvidaremos, es el Czar pontífice y cabeza. Estamos por decirle al principe Vogórides lo que D. Quijote á Sancho en el Toboso: «¡Con la Iglesia hemos topado!» pero como SE moldava no ha de hacer caso de nuestros consejos, mas vale dejarlo."

Por lo tanto, sabemos que en el siglo XIX, dicha expresión ya se había cambiado y que cogió el significado con el que lo utilizamos hoy en día

sábado, 24 de junio de 2017

HISTORIA DE LA FRASE ESTAR EN CUEROS

Estamos de inauguración en nuestra ínsula. Hemos decidido en nuestra biblioteca "Alonso Quijano" abrir una sala decorada de frases hechas y en la que contaremos su historia. A esta sala hemos decidido llamarla: "La sala de las frases". ¿Cuántas veces nos hemos preguntado de dónde procede este dicho, este refrán o esta frase? Pues, vamos a intentar averiguarlo.

La primera frase que vamos a introducir es "estar en cueros", frase que hoy no se utiliza mucho y que se ha sustituido por "estar en pelotas". esto no quiere decir que ya en la Edad Media se utilizara la palabra pelota, o mejor dicho "en pellote" para señalar a la gente que estaba vestido con ropa de casa. No para estar desnudo, ya que para esa expresión se utilizaba "en cueros". De hecho en el Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita se dice:

"Desde aquí a la mi tienda non hay si non una pasada/ 
en pellote vos iredes como por vuestra posada”

Así vemos que lo que la Trotaconventos le dice a doña Endrina es que vive tan cerca de su casa que no hace falta que se quite la ropa de casa para visitarla

En cambio en un pasaje del Quijote se hace una referencia a estar en cueros para decir que se está desnudo:

"Todas estas razones del licenciado escuchó otro loco que estaba en otra jaula, frontero de la del furioso, y , levntándose de una estera vieja donde estaba echado y desnudo en cueros, preguntó a grandes voces quién era él que se iba sano y cuerdo"

Así que en el siglo XVII, aún se utilizaba la palabra cueros para decir que estaba desnudo y la palabra pelota para la ropa de casa

En un Romance de Quevedo es donde ya se puede ver que la expresión en pelota ya se utiliza para decir que está desnudo:

“Paris, el cantarribera,
que en Ida juzgó a las diosas,
y dio a Venus la manzana,
viendo a Palas en pelota…”.

Pero ya será en el siglo XVIII, cuando se generalice el uso de pelota para hablar de alguien que está desnudo, así el P. Isla en Fray Gerundio dice:

“desnudo y en pelota, como su madre lo parió”.

En el Diccionario de Autoridades, en el siglo XVIII se recoge que en pelota es estar desnudo o en cueros. En el siglo XIX, se le añadió el plural en pelotas para hacer referencia a los atributos masculinos, cuando en realidad según Lázaro Carreter la forma adecuada sería en singular, ya que era una palabra que venía derivada de piel.